Repasemos, lo que dije aquella vez...
El diagnóstico de la situación en cuanto al transporte aéreo y su directa incidencia con el desarrollo turístico, social, comercial y económico de nuestra provincia, hace imperativo analizar seriamente la posibilidad de generar una cartera de gestión pública, específica y representativa, para interactuar en el escenario regional, nacional, internacional, propiciando la búsqueda de SOLUCIONES y el aprovechamiento de OPORTUNIDADES de inversiones para el sector.

Hoy resulta imposible ocultar que la actual estructura aerocomercial está lejos de ser la herramienta que necesita, al menos Tierra del Fuego y la Patagonia Austral, para permitir afianzar y consolidar la actividad que más ha crecido en el mundo: EL TURISMO.
El transporte aéreo en Argentina, revela serias falencias, una llamativa laxitud y una falta total de sintonía con la demanda de estándares de confiabilidad, seguridad jurídica y PREVISIBILIDAD que exigen los mercados internacionales para canalizar un tráfico turístico que aporte divisas y distribuya activos económicos.

Es importante destacar que, una vez consolidado el PRODUCTO y puesto en valor en los mercados de nivel mundial, nacional o regional, será necesario contar con una herramienta fundamental: El TRANSPORTE AÉREO.
Si bien, las decisiones son de injerencia y carácter Nacional, nuestro Estado Provincial, por su condición geográfica insular debería fijar una conducta de gestión pública coherente, a mediano y largo plazo, reconociendo y otorgando jerarquía al sector con rango de Secretaría General para establecer una planificación estratégica interdisciplinaria con el complejo sistema de regulación en el Transporte Aéreo.
Para ello, no solamente es preciso contar con la infraestructura de base que pueda aportar el Gobierno Nacional, los Gobiernos Provinciales o la Inversión Privada, sino que es fundamental revisar y actualizar urgentemente la política aérea para no relativizar o malograr los esfuerzos públicos y privados, te
ndientes al desarrollo turístico.La política aerocomercial presenta algunas contradicciones preocupantes en relación a los aspectos positivos del actual plan económico, que colisionan con su propia filosofía así como las urgencias y requerimientos estratégicos del país.
En otro orden de ideas, lo lógico sería que las líneas aéreas que deseen explotar comercialmente estas sensibles rutas, deban observar determinadas reglas de juego, perfectamente compatibles con los principios de mercado, pero respetando parámetros mínimos de exigencia operativa y comercial para transformarse en herramientas útiles a los intereses de la región.
Las empresas aéreas no cumplen, hoy por hoy, con las obligaciones establecidas en el Código Aeronáutico en cuanto al mentenimiento de rutas y frecuencias, lo que hace imposible estructurar ofertas para el mercado externo e interno.
El régimen actual en materia de transporte aerocomercial interno, debería inducir a la creación de un sistema de interconexión aérea, similar al que se ha establecido en otros países, que es también a lo que se tiende en la Comunidad Europea, consistente en rutas principales de distribución por regiones y en rutas secundarias de distribución interregional atendidas con aeronaves de menor porte. Un sistema de este tipo concentra las demandas y las canaliza hacia centros de distribución regional.
Un sistema de redistribución regional puede modificar esta situación y permitir un empleo más racional de las aeronaves, sin disminuir las frecuencias y quizás mejorando las tarifas.
Tierra del Fuego, con una jerarquización del sector en la consideración de este proyecto, podría declararlo de interés provincial, otorgándole condición de SERVICIO PÚBLICO AL TRANSPORTE AEROCOMERCIAL y estableciendo pautas para fomentar la actividad aeronáutica y el desarrollo de la aviación civil en la región.
De esta manera se podría proteger la actividad económica, la conectividad e integración de Tierra del Fuego al resto del país y fundamentalmente satisfacer las necesidades de traslado de pasajeros.
El espectro es amplio porque podría incluir a los aeroclubes, escuelas de aviación de tripulantes, centros técnicos de mantenimiento, entre otros subsectores que se complementan indirectamente.
En este sentido, para que una línea aérea obtenga ingresos suficientes posibilitando un adecuado desenvolvimiento, debe prestar servicios de transporte de pasajeros, cargas y correspondencia, además del establecimiento de rutas y servicios de fomento para favorecer y posibilitar el desarrollo económico y social que requieren de subsidios y beneficios especiales, como los determinados en la legislación en vigencia, a nivel nacional.
Por ello, las conclusiones que me permito formular a continuación se refieren exclusivamente a un solo tipo de pasajeros como los turistas y constituyen solo una primera aproximación al tema:
1) Para posibilitar el desarrollo del turismo es necesario que se disponga de un sistema de conexiones aéreas que vincule los distintos destinos de la Provincia y la Región, del cuál se carece en la actualidad. Para lograrlo se requieren acuerdos a nivel de Gobiernos provinciales, y de estos con Nación, para posibilitar la instalación de empresas aéreas de carácter regional (establecimiento de Audiencias Públicas; fiscalización, etc), y procurar algunos apoyos sobre todo en las etapas de puesta en marcha y consolidación.
2) Es necesario evaluar la incorporación al marco normativo que rige el transporte aerocomercial, la definición de líneas aéreas nacionales y regionales, estableciendo, si fuera posible, restricciones al paso de una empresa de escala regional a nacional.
3) Desde un enfoque exclusivamente turístico, se debería considerar que estos servicios fueran estacionales, atendiendo a la demanda turística en alta temporada con suspensión de las prestaciones en las temporadas bajas.
4) Se requiere que las empresas aéreas que pudieran atender las rutas turísticas, presenten y cumplan una programación de vuelos de por lo menos dos o tres años, para posibilitar la estructuración de paquetes que se puedan incorporar a la oferta turística con razonable seguridad.
5) Debería limitarse el apoyo a las iniciativas que propongan la realización de servicios regionales, regulares o no regulares, coordinando estas con las empresas de primer nivel la atención de destinos no servidos por ellas, y estar así formalizado en sus programas comerciales.
6) Posibilitar la prestación de servicios públicos regulares, no regulares y charter, estableciendo una Audiencia Pública o un procedimiento de similares características, mediante el cual se pueden otorgar concesiones o autorizaciones, y conocer, con la mayor aproximación posible, el interés de inversionistas privados en el tema.
Por aquella época, Río Grande tenía 10 vuelos semanales y ahora solo una frecuencia diaria.
Ley Nacional Nº 17.285 (Código Aeronáutico) y Ley 22.390
Ley Nacional Nº 19.030 (Política Nacional en cuanto al Transporte Aéreo Comercial)
Decreto Nº 1.364/1990 (Servicios Charter)
Resolución Nº 444/1991 (SECTUR Resolución 35/02 Min.de Producción de Nación s/Tarifas Sociales.
Decreto Nº 2.186/1992 (Audiencias Públicas)
Monografía sobre Derecho Aeronáutico y Libertades del aire (Convención de Chicago 44)
Propuestas en formato “borrador” de Tierra del Fuego y Chubut.











