24 mayo 2010

Un excelente artículo de Leo Alcalá: Pasando de la Inercia a la Acción

Pasando de la Inercia a la Acción: 4 Claves para Dejar Atrás la Parálisis y Hacer que las Cosas Sucedan

Artículo escrito por Leo Alcalá. Sígueme en twitter

Llega el momento en que nos damos cuenta. Ya lo sabemos. Ahora no podemos seguir escondiéndonos de nosotros mismos.

En ese instante, la decisión pasa a ser obvia. La pregunta es, ¿la vamos a tomar?

¿O vamos a continuar por el viejo camino, el que nos es tan familiar?

La tentación está ahí. Pero la oportunidad para liberarnos de aquello que ha sido un freno hasta ahora, también está presente.

La decisión a la que me refiero podría ser cualquiera que tenga que ver con escoger entre una vieja manera de ser, y una nueva y más deseada.

Por ejemplo, puede ser cuando te das cuenta que o es tu cuento—la narrativa con la que explicas por qué estás donde estás—, o son tus resultados. O le sigues dando energía a las racionalizaciones y viejas excusas, o deliberadamente tomas acción para moverte hacia adelante.

¿Por qué no lo he hecho? ¿Por qué estoy trancado? ¿Por qué he perdido tanto tiempo? ¿Por qué… por qué… por qué?

Preguntas como esas saltan en mi mente de vez en cuando. Son la voz de mi mente racional que necesita entender qué es lo que está pasando. Sencillamente, es la búsqueda por conocer las razones detrás de mis comportamientos indeseables.

Por supuesto, detrás de esas preguntas hay una premisa: una vez que sepa, una vez entienda, entonces podré cambiar. Entonces lo podré hacer diferente. Entonces no volveré a hacerlo (el comportamiento que me incomoda).

Y puede ser así. Pero no es un requisito. De hecho, es totalmente opcional.

Tú puedes elegir cambiar ahora, simplemente porque lo decides. No necesitas entender el pasado antes de hacerlo.

El único factor determinante es este: tú consciencia acerca de lo que ahora quieres experimentar, y tu disposición a llevar esa elección a la acción.

Los “por qué” puedes descubrirlos luego. Pero mientras tanto, muévete. Haz que algunas cosas sucedan. Produce algunos resultados.

Luego, en el proceso o en el otro lado de tus deseos convertidos en realidad, tu podrás mirar atrás y entender lo que estaba pasando antes.

O no.

De hecho, quizá nunca llegues a saber realmente por qué hiciste—o no hiciste—las cosas que definían tu comportamiento hasta ahora.

No hay garantía de que tú vas a encontrar una respuesta racional a los por qué de tus saboteos, a las razones de tu parálisis, al propósito de tus experiencias indeseadas.

Pero esto es seguro: aquí y ahora, en el único momento que existe, tu tienes una elección…

O seguir repitiendo la historia o comenzar a crear una nueva victoria.

Aquí tienes cuadro ideas—si quieres puedes también llamarlas pasos—para ayudar a conectarte con la consciencia desde la que podrás pasar del estancamiento al movimiento:

1. ¿Y qué?

Esta es una muy poderosa y potencialmente liberadora preguna:

¿Y qué?

No lo has hecho. Lo has postergado una y otra vez. Has peleado con tu resistencia. Has perdido tiempo. Has tenido miedo. Lo has estado evitando…

¿Y qué?

Está bien. Te has comportado de esa manera. Te has sentido de esa forma. Has elegido esos caminos.

¿Y qué?

Aún tienes otro chance. Lo que se ha hecho, perdido o sufrido, está en el pasado. Al menos que sigas recreándolo como una historia que sigues repitiendo en tu mente.

Ahora es un nuevo, fresco y único momento lleno de posibilidades. Ahora tú puedes elegir algo diferente:

2. ¡Déjalo atrás!

Sí. Suéltalo.

¿Te has estado recriminando acerca de cuánto tiempo y energía has desperdiciado, acerca de lo que no has logrado? ¡Detente! No malgastes ni un segundo más.

Lástima. Recriminación. Resentimiento. Nada de eso te sirve al menos que quieras seguir estancado y recreando tu situación indeseada.

Tú quieres algo diferente, ¿no es cierto?

Entonces, lo que ha sido hasta ahora… ¡déjalo atrás!

Sólo entonces podrás moverte. Sólo entonces serás libre para elegir nuevamente. Esta vez, de forma diferente. Esta vez, con tu curiosidad enfocada en otro objetivo: ya no es acerca de “por qué entonces”, sino acerca de…

3. ¿Ahora qué?

Ven aquí. Al presente. La única claridad que realmente necesitas es acerca de lo que prefieres en este momento.

No un momento antes. No un momento después. Mucho menos acerca de lo que estarás haciendo una semana o un año en el futuro.

Es acerca del ahora. ¿Qué quieres ahora? Así de sencillo.

Una vez que te conectas con tu nueva elección, es básicamente una cuestión de…

4. ¡Sólo hazlo!

Toma acción. Esa que exprese tu nueva preferencia. Eso es lo que realmente necesitas hacer.

Incluso toda una vida de “no tomar acción” comienza a desvanecerse en el instante en que asumes deliberadamente tus verdaderos deseos.

Ni la queja ni el culpar ni el explicar tus excusas han permitido alguna vez que la grandeza se manifieste.

Tu grandeza sólo requiere de esto: que la permitas.

Y la permites cuando pasas de estar aferrado a una historia, a deliberadamente crear una nueva experiencia.

¿Qué es lo que quieres experimentar ahora? Eso es lo que importa. Entonces, has que suceda. ¿Cómo?

Neutraliza las excusas del pasado con el poder de ¿Y qué?

Elige soltar tus antiguas emociones con la fuerza de ¡Déjalo atrás!

Ponte en contacto con el presente y tus verdaderas preferencia al preguntarte ¿Ahora qué?

Aprovecha cualquier opción que tengas disponible para tomar acción, aquí y ahora, y moverte hacia adelante.

En dos palabras:

¡Sólo hazlo!

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